El mundo de las cintas métricas

También llamadas flexómetros estas herramientas han existido desde hace mucho tiempo, y aunque hoy comparten protagonismo con los medidores láser, siguen siendo un miembro esencial en la caja de herramientas de profesionales y hobbistas.

Consiste esencialmente en una cinta flexible graduada enrollable, con la que se pueden medir medir líneas y superficies curvas. Está alojada en una carcasa (las primeras fueron de madera) y los modelos actuales suelen incluir componentes como ganchos para asegurar al cinturón, mecanismos de bloqueo dentro de la carcasa para facilitar el almacenamiento, así como materiales plásticos que hacen mas duradera a la carcasa.


Componentes de cintas métricas

Los dos componentes principales son la Hoja o fleje y la carcasa

La hoja es el componente funcional de una cinta métrica. Es una regla graduada flexible y enrollada como si fuera una cinta adhesiva, dentro de la carcasa.

Hay tres materiales usados generalmente en la fabricación de la hoja de una cinta métrica:

  • Acero: es el material más común para la fabricación de las hojas de las cintas métricas ya que es duradero y práctico y además ofrece una excelente relación calidad-precio para el usuario promedio. Las cintas de acero casi siempre vienen con un recubrimiento amarillo brillante de alta visibilidad, y presentan marcas convencionales de color negro y rojo en toda su longitud.
  • Acero inoxidable: ideal para los que trabajan en ambientes húmedos, salitrosos o fangosos, aunque su costo es bastante más elevado.
  • Fibra de vidrio: las cintas con hoja de fibra de vidrio generalmente son de gran longitud (10 metros o más) y son muy buscadas en una amplia variedad de comercios e industrias por su flexibilidad y alta resistencia a la tracción, al calor y a la abrasión.

Elementos de la hoja:

  • Longitud: la longitud total de la hoja determina el rango de mediciones que podemos efectuar con nuestra cinta métrica.
  • Unidades de la escala y exactitud: las hojas pueden venir graduadas en medidas métricas, imperiales o ambas, por lo que la disponibilidad de uno u otro modelo variará según la zona geográfica. En las cintas con medidas imperiales cada número corresponde a una pulgada y cada pulgada está subdividida en 1/16 o 1/32″ (según los requisitos de exactitud), mientras las que tienen medidas métricas, cada número corresponde a un centímetro y cada centímetro está dividido en marcas espaciadas por 1 milímetro. Son comunes las hojas que presentan una combinación de medidas métricas e imperiales, con un sistema en la parte superior de la hoja y el otro en la parte inferior.
  • Extensión máxima sin doblarse (“standout“): es importante que consideremos el grado de rigidez de la hoja, es decir, hasta qué distancia esta puede extenderse sin perder rigidez y, por lo tanto, doblarse o plegarse. De hecho, cuanto mayor sea el standout, mejor será, especialmente si debemos medir objetos largos o altos, o si trabajamos solos. El standout está usualmente indicado entre las características generales de la cinta métrica y según los modelos puede variar entre aproximadamente 2 m y 3,30 m.
  • Facilidad de lectura: el alto contraste de colores entre la hoja y los números impresos en la escala también es un detalle a considerar porque afectan la facilidad de lectura de la cinta métrica. 
  • Ancho: Las hojas más largas también tienen mayor ancho, que suele variar entre 19 y 25mm para la mayoría de los modelos convencionales. Cuanto mayor sea el ancho generalmente mayor será el standout, a la vez que también permitirá números más grandes y claros, facilitando la lectura.
  • Tope: el tope de una cinta métrica es la parte pequeña en la punta de la hoja que permite al usuario enganchar la cinta sobre un objeto.

Hablando ya de las carcasas, las mismas están construidas en plástico de alta calidad resistente al impacto, mientras que otras son de acero inoxidable para evitar la corrosión. Algunos fabricantes ofrecen cintas de alta calidad que incorporan una carcasa fabricada de dos materiales. El primero es acero, acero inoxidable o plástico para conferir una mayor robustez, mientras que el segundo es por lo general un material elastomérico diseñado no solo para absorber el impacto, sino también para adaptarse cómodamente a la mano.

La carcasa se compone de los siguientes elementos:

  • Botón de bloqueo: las cintas métricas están diseñadas para retraerse automáticamente una vez extendidas, aunque algunos fabricantes no necesitan del botón para frenarse. Por lo tanto, todas incorporan en la carcasa un botón de bloqueo que se acciona con el pulgar.
  • Gancho para el cinturón: casi todos los modelos incluyen un gancho para el cinturón -generalmente construido en acero- en uno de los laterales de la carcasa.
  • Cordón de sujeción: sirve tanto para colgar la cinta de la muñeca, lo que facilita el transporte seguro de un lugar de medición a otro, o bien de un clavo, gancho, etc., sobre la pared o cualquier otro elemento de alcance sencillo para tenerla siempre a mano.